jueves, 27 de noviembre de 2014

Artesanía, Carmen Morales

Allá por los años cincuenta
aquí no había trabajo
las personas emigraban.

Pero gracias a unos empresarios
las familias trabajaban
con varetas y con esparto.

Había que echar muchas horas
pero este pueblo salía
poco a poco progresando.

Estaban todos unidos
trabajando sin descanso
y muchos no emigraron
gracias a estos empresarios.

Mi pueblo, Carmen Morales

Mi pueblo es muy bonito
mi pueblo tiene salero
mi pueblo está medio hacer
y con dinero.

Cuando tu pasas el puente
se te estropea la vista
es que hay muchas casas
sin terminar y ya antiguas.

Le compran al niño el solar
y todavía no ha nacido
se tira veinte años
sin terminar el edificio.

Es que aquí se pensaba así
siempre por adelantado
invertimos el dinero
para así no gastarlo.

Somos gente ahorradoras
trabajadoras sin par
pensando siempre en los hijos
y en aumentar el capital.

Un olé con nuestro pueblo
al que queremos mucho
por el agua que tenemos
que para todos es un hijo.

Verdades o sueños, Pablo Aguayo

¡Pronto despertó la mañana,
pronto se levanto tu olvido!
Me acostumbré al silencio,
a cruzarnos en pasillos estrechos,
y no encontrarnos
me acostumbré a pedir perdón,
a tu engaños.

¿no es verdad que en un espacio de tiempo infinito,
durante un minuto nos quisimos?
Tal vez nunca fue cierto,
o es parte de mis desvaríos.

¿no es verdad, que algunas vez lloramos juntos,
un amor sincero y limpio,
en un rincón escondido?
Quizás esté mintiendo,
será mi locura o fue un sueño.

No tengo más violencia
que mis sentimientos desnudos,
y un corazón blando,
no golpeo más fuerte que un carboncillo
un papel blanco.

Acepto tu tormenta,
envidio la fuerza del rayo.
Mujer, si tienes miedo de pinchar tu dedo con su espina...
¿por qué quieres robarle el perfume a la rosa?
¿por qué buscas mi agua?

Si no hablamos el mismo idioma
en un lecho frío...
¿por qué robas mis palabras,
buscas robarme los sueños,
clavar tus raices en mi casa?
¡pronto despertó la mañana,
pronto se levantó tu olvido!

Mi niña... mi vida..., Pablo Aguayo.

Deseaba tu sonrisa para que mis lágrimas se volvieran dulces,
tu sonrisa tranquila, ruidosa, blanca, de tu ser a mi alma.
Soñaba tu voz, dando mi vida a una cuna repleta de estrellas, cuentos y hadas.

Tu voz... dulce y tierna,
fluyendo como agua transparente y clara.
Esperaba nuestro encuentro
cuando aun no te conocía... mi niña,
no estabas en el mundo y ya te quería.

Amaba un llanto, tus pasos torpes y olor de flores,
no te sostienen mis brazos,
sostienen tu vida y la mía,
ríete niña... mi hija.

La estrella que más brillaba, Nicasia Cárdenas Palacios

Una vida que termina,
una estrella que se apaga,
un lucero más que brilla al despuntar el alba.

Una madre que nos deja,
unos hijos que la aman,
un marido que no vive sin poder besar su cara.

Unos padres destrozados,
que existen pero no viven sin poder abrazarla.
el cielo se la llevó,
su familia la reclama,
no se porqué se apagó,
 la estrella que tanto brillaba.

El cielo la protege,
los Ángeles la aclaman,
desde el cielo os mira,
desde allí os habla:

que no lloréis por ella,
que no dejéis de amarla
que desde el cielo os cuida,
que miréis la madrugada,
que ella es la estrella
 que acompaña al lucero del alba.

martes, 25 de noviembre de 2014

¿Cuál es la medida del Señor?, M. Callejón

¿Cuál es la medida del Señor?
porque Él colma los cielos y la tierra.
Llega la inmensidad de los astros
y su mano toca la más alejada estrella.

¿Cuál es la medida del Señor?
pues si todo lo tiene en su mano
todo ha quedado en libertad
y a la vez está sujeto a su mandato.

¿Cuál es la medida del Señor?
porque Él ha creado belleza inmensa.
Que con sus leyes de la evolución,
en el tiempo la perfecciona e incrementa.

¿Cuál es la medida del Señor?
pues Él vigila todos los extravíos
que aplica a todo sus leyes
y de todo tiene constancia en sus archivos.

¿Cuál es la medida del Señor?
que hizo leyes sabias y perfectas
que a las almas recibe con amor
y les muestra sus errores sin aspereza.

¿Cuál es la medida del Señor?
que nos da una oportunidad nueva
con el cedazo de las vidas y del sufrir
a las almas purifica y hacia su gloria lleva.

¿Cuál es la medida del Señor?
que tiene observada cada buena acción
que bendice a todos sus hijos con alegría
y a todos ha reservado un bello rincón.

Cómo se vivía en lasFiestas del Rosario, Elvira Parra

Allá por los años 1.970 ,yo les voy a redactar las queridas fiestas patronales de mi pueblo que el día del Rosario le venimos a llamar. Ya por el mes de septiembre empezábamos a preparar encalando las casas pues el día del Rosario de camino venía ya. Igual que se acicalaban las casas, todos queríamos algo lucir y estrenar. Como yo, nacida y criada en Los Villares, hoy recuerdo con alegría los cuatro comercios de ropa que había, sus escaparates de las telas más bonitas se adornaban.

Mi amiga me decía: Hay una tela en lo de Amalia que es una maravilla. Yo le contestaba:¡ Anda que en lo de Pepe “Colorina” han puesto unos estampados que parecen que los han dibujado!. Mi prima me decía: Me he comprado una tela de Dolores con un color verde agua que es de piqué y ya verás que vestido me voy a hacer. Mi madre me decía: ¡ Qué cortes de tela tan preciosas han traído Romero! y yo le contestaba que en lo de “Agripina” había visto una que me gustaba. Eran nuestros preparativos y los hacíamos con tal ilusión que nos molaba un mogollón. Entre las telas que más nos gustaba, el ir a la modista a probarte el vestido, que en la primera prueba ya te veías luciéndolo y lo precioso que te quedaba. El mes se pasaba y llegaba Octubre, las fiestas ya llegaban,el ferial era en el centro del pueblo. La calle Arroyo se llenaba de casetas del turrón, de dos tómbolas, de pinchos y perritos calientes. Había también bares, yo guardo un gran recuerdo del bar conocido como “La Cooperativa”, era un salón muy grande dónde mucha gente allí iba.

También estaba el bar de Pedro Carlos que un salón hermoso tenía. En la calle Huerto de la Virgen se ponían las atracciones de feria denominadas aquí "caballicos". Este año había venido una nueva que era el carrusel, ¡Qué ilusión y qué gozada cuando nos subíamos en él! Entre el sube y baja, los barcos, los caballicos y el carrusel, además en la calle Arroyo, por debajo de la farmacia, los coches locos pusieron también, aquello era para nosotros una auténtica diversión.

Luego teníamos los bailes que se venían a realizar. Estaba el baile de la plaza que lo organizaba el Ayuntamiento donde casi toda la juventud íbamos allí a bailar, pues una caseta de feria muy bonita y adornada se venía a realizar. Más había una sociedad de Casino que en el salón el Molino hacían otra caseta con grandes bailes, unas buenas orquestas. Iban los asociados e hijos de socios y un buen baile y fiesta se amenizaba en la caseta llamada del "Casino".

Pues también estaba una caseta, que hacía un particular, que era el “Moyno” y lo hacía donde la papelería de Regina ahora está. Unas orquestas muy buenas que traían con un gran patio que había y muy adornado, con sus luces de colores lo ponían.

No quiero dejar de mencionar los merengues y “patas de cabra” que nos íbamos a tomar a la casa de Teresa, mujer de Pedro Díaz, que hacía unos dulces que no hay otros igual, también los puestos de camarones y quisquillas que comprábamos un cartucho para desgustar. En la fuente se ponía un hombre, con una especie de ruleta donde mucha gente le daba a girar para que un premio le viniera a tocar.

Se hacían muchas rifas y había un puesto de muñecas que se trataba de que adivinara donde se escondía una ratita y si lo adivinabas, la muñeca te llevabas.

Y no puedo olvidar del fotógrafo que se ponía con su muñeca y caballito para hacer el recuerdo del día del Rosario para toda la vida. No puedo dejar de mencionar los dos cines que había pues muy buenas películas para esos días nos traían en la calle Zurradero, el cine Rialto allí existía y en la calle que ahora es Los Pozos, que el acceso era por la calle Francisco Bonilla, un gran cine ahí había, cine de arriba se le decía.

Se venían a celebrar unas carreras de cintas a bicicleta que a todos nos venían a gustar. El día de la víspera, allá por aquellos años, las primeras carrozas se venían a realizar, pues el primer día llegaban con la diana floreada y la procesión de nuestra patrona y querida Virgen del Rosario, que todos con nuestros mejores trajes y vestidos íbamos a recibir y verla salir por la puerta de la iglesia y después nos íbamos a divertir.

De esta manera las vivía por esos años esta villariega.

!Viva las fiestas de nuestra patrona la Virgen del Rosario!